Durante el camino de vuelta a casa, Clarice no dijo una sola palabra, pero se notaba molesta por el coqueteo descarado que Sharon tenía con Dexter. Minutos antes su lengua había estado en la garganta de Jackson y ahora trataba al otro como si nada hubiese pasado. Aquello la enfermaba. Travis suponía lo que había sucedido e intentaba distraer a Clarice al preguntarle su opinión de lo sucedido esa noche. Ella decidió enfocarse en él y olvidarse de su amiga para no amargarse. Al final, solo podría opinar en aquel tema, no intervenir, pero odiaba que Sharon la pusiera en aquella situación. Ella consideraba a Dexter y a Jackson como sus amigos. Si se producía algún conflicto entre ellos por culpa de esa inconsciente, estaría en una situación incómoda. Travis no podía prescindir de ninguno

