Aunque Travis se mantuvo tenso casi toda la noche, en ocasiones logró relajarse lo suficiente como para disfrutar la velada. La conversación con sus amigos le sirvió para conocer la situación del equipo, los problemas que presentaban en la actualidad y los planes de los atletas. A algunos les habló sobre las ideas que quería poner en marcha en la empresa y su necesidad de apoyo para la promoción. Todos se pusieron a la orden y aseguraron conseguirle contactos con representantes de otros deportistas de élite. Clarice consideró aquel encuentro un éxito, aunque hubo momentos de inquietud cuando quisieron hablarle del accidente y de su condición. Sin embargo, él logró superarlas sin problemas, respirando hondo e irguiéndose para no perder el control de sus emociones como le sucedía antes. —

