Clarice le había avisado a Travis que asistiría a la mansión un poco tarde al día siguiente, para realizar un trámite personal. La gestión se trataba de la entrevista en el Hospital infantil. Mientras estuvo con él la tarde anterior, recibió un mensaje del doctor Spencer donde le pedía que pasara por su oficina. La noticia la tenía navegando en dos aguas: entre la alegría y la ansiedad. Aquel trabajo sería una oportunidad de oro. El Hospital infantil era uno de los centros de salud más eficientes de la ciudad y el doctor Spencer era considerado una eminencia. Contaba con un equipo de médicos, enfermeros y especialistas que habían recibido importantes reconocimientos por su excelente labor a nivel nacional. Lo que podría aprender en ese lugar marcaría su carrera profesional y le dejaría

