45 El bombero había entrado en el Servicio de Urgencias y estaba buscando a alguien con quien hablar. Por tratarse precisamente del servicio de que se trataba, nadie del personal de turno estaba libre. Un ir y venir de gente magullada, enferma, dolorida, cortada, accidentada, desesperada y golpeada de diversos modos por la vida. Lorenzo iba de uniforme y probablemente fuera eso lo que lo ayudó a traer la atención de un paramédico. «¿Viene a anunciar la llegada de algo grave?», preguntó éste de entrada, pero el bombero contestó con un no inmediato. «Debo solicitar informaciones sobre un muchacho que pasó por el servicio ayer: por la tarde, creo». «Ahora no tengo tiempo, pero vaya a Ingresos: tal vez alguien pueda ayudarlo». No había cola, por lo que Lorenzo repitió la solicitud al homb

