POV: Marcos Anderson Termino de firmar el último folio y sueno mi cuello. Manejar una empresa de bienes raíces y las organizaciones benéficas ya es un trabajo pesado; cumplir además el papel como dueño de los bufetes es demasiado. Pensé que estas cosas las hacía Sterling… ¿para qué es el socio de mi padre? —Con permiso —la puerta de mi oficina se abre. Es mi asistente. —¿Qué tienes, Darwin? —trae muchas carpetas. Comienza a enumerar mil cosas que hacer y cuando cree que y terminó deja la última carpeta. —Señor Anderson eso es para reabrir el programa de las Becas Anderson. Asiento agotado. —Gracias, Darwin. —No es nada, señor Anderson. Si necesita algo más, solo llámeme. Me concentro en el trabajo y cuando veo el reloj ya son pasadas las 10 de la noche. Dejo todo lo que esta

