Durante la noche no pude dormir, por un lado en mi mente estaba ese chico, profesor o Nicolás como sea que quiera que le diga. Es extraño, pero me parece atractivo y nadie desde que me gustaba Roy me pareció de esa manera. Parezco una estúpida cuestionando en mi mente muchas cosas. Por el otro eran las tres de la madrugada cuando intentaba dormir, pero uno de los gemelos estaba pensando quizás en otra cosa como yo o posiblemente teniendo una fiesta pues empezó a moverse. Se hacían las 6 de la mañana cuando decidí levantarme para preparar algo para comer, era inquietante que mi pequeño no dejara de moverse como si algo le pasara. Y así de la nada, sentí como una punzada en mi corazón, aquellas que parecen decirte algo pero no entiendes ¿Pero que?. Me empecé a sentir tan nerviosa

