No tenía idea lo que se traía José Eduardo entre manos. En la mañana desayunamos, llevó a Emmanuel al colegio y no sé quién iba más feliz, si el hijo o el padre. Hoy confirme lo que suelen decir mis amigas; que nosotras no tenemos los hijos que tenemos, sino que se nos endosa un hijo más grande y ese era el marido. Y ya me di cuenta de que tendré uno más grande. No me confirmó si iba a venir a almorzar, me dijo que pasaría por el niño al colegio, y estaría el resto de la tarde con su padre. Debía recibir de nuevo las riendas de los restaurantes, ese era su deber, devolverle la tranquilidad a su padre y que siga disfrutando de la jubilación. Luego se iba a reunión con Alejo en la oficina de Arqui Diseño para hacer algo. Eso sí, me pidió los planos de la casa. Hace una hora llegaron mis co

