La madre del hombre al que amo también tenía sus lagrimones. —Jamás, jamás le he faltado a José Eduardo. —Fue lo primero que dije—. El hombre con quien me encontró era quien me amenazaba con contarle a su hijo mi pasado. Por eso llamé César y él dijo que era momento de capturarlo. Me sugirió ir a ese lugar y así poder meterlo preso por extorsión. » Si José Eduardo se hubiera quedado medio minuto más habría visto el operativo con la policía, David y César me ayudaron. Están las cámaras y puedo demostrarlo. —La señora acarició mi cabello—. Jamás le conté a César, cuando pasó lo del secuestro él interceptó todos los teléfonos de las personas allegadas, por eso se dio cuenta lo de las amenazas. » Mil veces me aconsejó de contarle a mi esposo, pero por miedo no lo hice. Y con respecto a Da

