⁑SachaVolkov⁑ Cap_3

1890 Words
Era sábado, por la tarde ya, para ser exactos eran las cinco con treinta de la tarde, en mis manos tenía el móvil y en la pantalla se mostraba la llamada entrante de Jack, pues me estaba marcando unos segundos después, de que yo le marcara y me arrepintiera, por lo tanto, le había cortado al tercer tono. Solté un suspiro mientras cerraba mis ojos, antes de tomar la llamada y llevar el móvil hasta mi oído. —Bueno — contesté —¿Cómo estás? — consultó — ¿Sucedió algo? — lanzo una pregunta tas la otra —Estoy muy bien y no, no sucedió nada importante solo quería saber de ti — dije — ¿los niños como están? — consulté —Me tranquiliza saber eso, nosotros estamos muy bien — contestó — ayer estuve hablando con mamá, ella insiste en que debería volver a estados unidos, pero sabes, me siento muy bien aquí y los niños están feliz junto a sus abuelos maternos — me contó Entonces mi respuesta fue dada, estaba claro que no era Jack quien se presentó frente a mis hijos, sujeté con fuerza el móvil entre mis dedos y suspiré, ¿Por qué de repente sentía miedo?, no tenía sentido tenerlo, ya que, si no se trataba de uno de los gemelos, se trataba del otro, de mi esposo, pero el solo pensar en eso, me daba escalofríos. —Jack — dije con la voz temblorosa — ayer cuando fui por los niños al colegio, Nathaniel aseguro que te presentaste frente a ellos, él dijo que te saludo y hasta te abrazo, pero si tu estas en México entonces... — no quise terminar la oración —Espera ¿Qué?, has de estar bromeando verdad — dijo con voz seca, negué como si pudiese verme. —No, no estoy bromeando, quisiera que fuera una broma, pero no lo es — ya el nudo estaba doliendo en mi garganta — dios Jack, ¿Qué hago si es él? — consulté —Espera un minuto, no hay porque exaltarse, hay que estar en calma y comprobar las cosas — habló con nerviosismo notable — ¿no hay ninguna posibilidad que Nath se haya equivocado y me haya confundido? — consultó, suspiré —¿Cómo me tranquilizo Jack? — dije ya casi llorando — ¿Cómo lo hago si el hombre que amo y que creí muerto puede estar vivo? — sorbí la nariz y tomé aire para poder tranquilizar los latidos de mi corazón — Matt dijo y aseguro que era su padre Jack, él me lo dijo, dijo que era Tony quien estuvo con ellos — me solté a llorar. —Bien Cam, tranquila bonita ¿me necesitas? ¿quieres que vaya a estar contigo? — asentí, sin contestar. Sabía lo difícil que sería para él volver y no quería presionarlo, así que por más que lo necesitara aquí, no lo iba a admitir. Sorbí la nariz antes de comenzar a hablar nuevamente. —Está bien Jack, sé que podría ser difícil para ti — contesté —Así como lo esa siendo para ti ¿verdad? — dijo — Allen está enfocado en su familia, Austin en su nuevo negocio, Luca se centró en su dolor y trabajo y Gemma ya casi no puede estar para ti ¿te sientes sola verdad? — habló con mucha verdad en sus palabras —Aun me quedan Max y Gabo — dije —Pero ellos también se están centrando en su vida, admítelo, ¿me necesitas ahí verdad? — —Si — admití largándome a llorar nuevamente —Bien, si mi pequeña hermanita me necesita volveré, déjame coordinar todo con las cosas de los niños y a más tardar en dos días estoy ahí ¿va? — dijo —Bien —Cam intenta mantener la cabeza fría y estar tranquila, a los niños no les va a hacer bien verte mal — aconsejó —Lo haré, no te preocupes — contesté — Jack, gracias por siempre estar para mi — susurré —Siempre voy a estar y lo sabes — dijo — ahora tranquilízate y vete a merendar con los niños — agregó, solté una risita —Te amo mucho —Te amo más, nos vemos pronto — contestó antes de colgar la llamada. Dejé el móvil a un lado de mis piernas sobre el sofá y pronto las subí para poder abrazar mis rodillas, verdaderamente últimamente me sentía algo sola, tenía a mis hijos, pero a ellos no podía descargarles mis preocupaciones y problemas, papá y mi hermano tenían su propia vida y aunque desde que me reencontré con papá él ha estado muy presente en mi vida, sabía que mi hermana pequeña necesitaba más atención que yo, a ellos tampoco quería atormentarlos y con mis amigos pasaba lo mismo. Solté un pequeño suspiro y apoyé mi mejilla sobre mis rodillas, solté una sonrisa sincera al ver a Matt allí de pie observándome, bajé mis piernas y abrí mis brazos en su dirección. —Ven aquí ¿hace cuanto que estás ahí? — dije Él caminó con calma hasta mí y pronto lo tuve sentado sobre mis piernas, sus manitos subieron hasta mi rostro, una se apoyó en mi mejilla y la otra acaricio con calma mi cabello, llevando algunos de los que estaban sueltos detrás de mi oreja, le sonreí. —¿Mamá estaba llorando por lo que sucedió ayer? — consultó negué —Mamá estaba hablando con el tío Jack, él anuncio que vendrá en unos días — dije — solo estaba feliz por eso — agregué —¿Entonces si era papá quien estaba en el colegio? —No lo sé Matt, mami no puede asegurarte algo de lo que no está segura — le contesté —Pero si es él, ¿lo veremos pronto? Suspiré. —Esperemos que si bebé, esperemos que si — dije Matt al ver que no sentía ganas de seguir hablando del tema, decidió detenerse y cambiarlo rotundamente pidiendo que fuésemos a disfrutar de las galletas que estaba preparando Leti, así que eso hicimos. […] Estaba sentada en la sala cuando el timbre sonó, me levanté con tranquilidad y caminé hacia la puerta para poder abrirla y me llevé una gran sorpresa al ver quien estaba de pie allí. —¿Cuándo regresaste? — consulté intentando sonreír —Ayer — contestó ingresando a la casa — quise invitarlos a cenar, así que aquí estoy — agregó —Los niños ya me estaban consultando que cenaríamos — le comenté Le decía aquello mientras caminábamos hacia la cocina, que era donde se encontraban Nath y Matt, cunado ingresamos a la cocina, ambos estaban sentados sobre los taburetes de espalda a nosotros, mientras tenían una conversación con Leti, ella sonrió al vernos allí de pie y le hiso señas a los niños con su mentón, para hacerles saber que nos encontrábamos allí. —¡Tío Sacha! — gritaron ambos al verlo En cuanto Sacha vio que ellos se bajaron para poder ir a saludarle, él se puso en cuclillas para poder recibirlos y ellos casi lo tiran al suelo cuando ambos se tiraron sobre su torso, Sacha soltó un quejido entre risas, aprete mis labios y las ganas de alejarlo de mis pequeños me invadió de inmediato, pero me contuve. —¿Cómo han estado mis pequeños? —Muy bien — contestaron el unísono —Vine a por ustedes ¿Qué les parece unas hamburguesas para la cena? Mientras ellos soltaban gritos de felicidad, Leti me miraba con horror, mordí mis labios y no dije nada, debía seguir aguantando un poco más, tan solo un poco más, sabía que Luca pronto traería buenas noticias y todo este miedo irremediable que sentía cada vez que lo veía junto a mis hijos, se acabaría. —Vayan a colocarse zapatos y un abrigo — les dije Ellos me miraron y asintieron, demostrando la felicidad que se cargaban, amaba verlos así de felices, pero me daba miedo el solo hecho del motivo que les hacía feliz. —Tío ven conmigo, quiero mostrarte mi nueva habitación — le pidió Nath Hace poco él había solicitado dormir en una habitación aparte, entonces había cumplido su deseo, cosa que le había hecho mucha ilusión, así que a cada persona que llegaba a la casa, él los llevaba para que pudiesen ver su nuevo habita. —Debería avisar al señor Luca que saldrá con él señora — advirtió Leti de inmediato Lleve mi mirada hacia mas alla de la cocina, para saber si ellos ya estaban lejos y, de hecho, ya comenzaban a subir las escaleras. —Leti, llama a Luca — dije — dile que saldré a cenar con Sacha y que llevo mi localización encendida — agregué, ella asintió — ahora subiré también — dije de inmediato Caminé con presura y subí las escaleras, cuando pasé por la habitación de mi pequeño más grande, le sonreí al ver que se estaba colocando sus zapatos y luego caminé hacia la habitación de Nath, donde le vi mostrarla con felicidad a Sacha, pase saliva e intente tranquilizar mis nervios. Decidí ir a mi habitación, también me calzaría y pondría un abrigo, pues aún hacia algo de frio fuera, la ropa que llevaba ahora mismo no era las más elegante, pero íbamos a una cena y con un tipo como él, no necesitaba verme bonita, es más, no le veía la necesidad de estar tan presentable, así que, para mí, los pantalones de jean y la polera de cuello alto color caqui que llevaba, estaban bien, solo me calzaría unas botas de tacón alto y estaba lista. —Madre, ya estamos Miré hacia la puerta de mi habitación al oír la voz de Nath, asentí y sonreí poniéndome de pie, caminé a tomar el abrigo que ya había dejado sobre la silla del tocador y luego salí de mi habitación, le tomé la mano a mi pequeño mientras caminábamos rumbo a las escaleras, al llegar al pie de la misma, mis ojos se pusieron sobre las dos figuras que estaban una frente a la otra, Luca miraba con odio puro al hombre parado en medio de mi sala, mientras Sacha lucia una pose y mirada tranquila. Carraspeé la garganta para hacerles saber que estaba allí, ambos miraron hacia mí, Luca caminó de inmediato hacia nosotros, cuando empezamos a bajar las escaleras. —¿Estas loca? — susurró —Tranquilo, se lo que hago — susurré también Sonreí para disimular y caminé hacia donde estaba Sacha y Matt. —Luca puede venir con nosotros ¿verdad? — dije sonriendo — es que ya habíamos quedado — mentí —Yo no tengo ningún problema — contestó —Bien, pongámonos en marcha entonces Los niños se tomaron de la mano de Sacha para caminar hacia la salida, miré a Luca quien aún se encontraba con una cara de pocos amigos, mientras no se movía de su lugar. —Ese tipo no es ningún juego Camila, no puedes estar ahí, saliendo con él como si todo estuviera bien, no después de lo que le hiso a nuestros esposos — dijo Pero aun así con enojo y todo, camino hacia la salida. Sonreí. Sabía que él, por más enojado que estuviese, jamás me dejaría sola y siempre velaría por mi seguridad y la de los niños.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD