12 ~ El punto de vista de Lucian Isabella volvió a sonreír y le hice un último gesto de asentimiento antes de salir de la habitación y cerrar la puerta con cuidado. En cuanto salí al pasillo, llamé a la jefa de las criadas, Marissa, quien había servido en el palacio durante muchos años. Marissa apareció enseguida, con su postura erguida y profesional como siempre. «Alfa Lucian, ¿en qué puedo ayudarle?», preguntó con una respetuosa reverencia. —Tengo una tarea especial para ti, Marissa —empecé—. Me gustaría que le asignaras algunas doncellas a Isabella, la joven que se aloja en la habitación de invitados. Necesitará ayuda para familiarizarse con el palacio y adaptarse a su nuevo rol. Marissa asintió con expresión atenta. “Por supuesto, Alfa. Me aseguraré de que tenga el apoyo que neces

