Punto de vista de Zane. —Por supuesto, —nos preguntamos por qué incluso necesitaríamos su aprobación para eso. —Ok, volvemos enseguida, —respondemos ambos. Cambiamos de ropa lo más rápido posible, ya que no queremos perder ni un minuto con ella. Nos ponemos nuestros bañadores ya, esperando que acepte la segunda cosa que habíamos planeado para nuestra cita. —Realmente necesitamos hacer que funcione, hombre, necesitamos hacer que ella nos desee tanto como nosotros a ella. No puedo alejarme de ella de nuevo, la necesito en mi vida, —susurro Zeke mientras nos cambiamos. —Yo también, hermano. Ya estoy locamente enamorado de ella. Quiero que esa chica lleve nuestros cachorros algún día. —Él sonríe ampliamente ante el comentario de los cachorros y se que quiere exactamente lo mismo. —Es

