Punto de vista de Lola. Después de haberme recompuesto, miro directamente a los ojos de una criada horrorizada. Por su expresión, parece sentirse terrible por haberme asustado. Desconecto mis audífonos, ahora mojados, mientras me agarro el pecho con la otra mano todavía —Lo siento, debo haberme quedado dormida y no te escuché. Lamento haberte asustado. —N-No, lo lamento mucho señorita, l-lo siento por haberte asustado así, pero te llamé. No me escuchaste, pero tenía que despertarte. —¡No, está completamente bien! ¿Para qué me necesitabas? —La Reina me pidió que te informara que la cena está lista. —De acuerdo, gracias, iré enseguida. —La pobre criada sale de la habitación y yo me levanto del agua ahora fría y me seco. Recojo mi largo cabello rubio en un moño desordenado, ya que to

