Punto de vista de Lola. Tom ni siquiera se ha dado cuenta todavía, parece estar absorto en sus pensamientos, flotando en el agua. Camino hacia la orilla del río y me lanzo directamente. No quiero que nadie me vea con mi conjunto de encaje n***o si puedo evitarlo. El chapoteo parece haberlo asustado, ya que me mira con los ojos como platos cuando salgo a respirar a unos dos metros de distancia de él. —Pensé que no querías compañía, —dice. —Sí, bueno, tampoco pensaba que volvería a sentirme mal por algún chico, pero aquí estoy, —murmuro. —No tienes que nadar conmigo por lástima... —comienza a decir, pero lo interrumpo antes de que termine: —no es así. —Y honestamente no lo es. —Pero eso no significa que no me sienta mal por haberte tratado mal. De todas formas, estaba pensando en nadar,

