¿Todos se ponían de acuerdo para interrumpirnos o qué? Miramos ambas para el costado y estaba Sofia parada, con los brazos cruzados y una ceja levantada. Carajo. —En serio, no me esperaba esto de ti —dice ella y suspira. —Sofi, no es lo que parece —dije rápidamente—.Nosotras... —Tranquila, E. Me encanta la idea de que seas mi cuñada, pero nunca creí que fueran infieles —rió tapándose la boca—. Barbara Stone eres mi nueva ídola. Juro que pensé que esto lo viviría muchísimo antes. —¿Que? —respondo. —¿Que se supone que estas haciendo aquí en el medio de la noche? —pregunta Barbara —No quieras cambiarme de tema. Eso te lo debería preguntar a ti —sonrió—. Pero salí porque escuché unos ruidos y la puerta estaba abierta. —Dios, que vergüenza —dijo Barbara tapándose la cara. —Bar. —¿Qué

