MARTINA Yo no sabía que era lo que me deparaba el futuro, pero fuera lo que fuese, lo quería todo al lado de Lars. Él era y es el motor que me empujó a volver a confiar, el querer lo mismo que él y de alguna manera tenía que aprender que, después de todo, tanto él como yo fuimos un camino para la vida de nuestros hijos. Bueno, de mi Leo y nuestro segundo hijo. —¿Estás embarazada? — su pregunta sonó como si no fuera real que, si no fuera por los síntomas y la misma confirmación del médico, lo hubiera puesto en duda. Asentí emocionada porque el corazón me latía contra el esternón con mucha fuerza. —Vamos a ser padres de nuevo. Se deslizó una lágrima sobre su perfecto rostro y fue la primera vez que lo había visto llorar. No sé si, después de esto, su guerra interna acabaría o no. —Es t

