-Miki… he miki lindo, es miki, es miki hermoso, miki es miki miki, es miki bello es miki lindo- canto como una desquiciada mientras preparo el desayuno, a las pocos minutos aparece Nani con una cara de zombie- es miki miki miki miki lindo, es miki hermoso- hago unos movimientos con mi cintura mientras bailo la música que invente. Una fuerte carcajada llena el lugar, y fulmino con la mirada a Nani por burlarse de mi adorada canción- de que te ríes cara de pavo.
-De ti, y tu horrorosa música, yo me imagino la cara que pondría Piero si te viera cantar de esa manera- se burla.
-Diría que soy una excelente compositora, así que deja de burlarte- la señalo con la paleta de revolver.
-Sí, sí de seguro, oye ya enviaste las fotos a Gabriel- revuelvo los huevos en el sartén.
-Si lo hice, aunque aún no están en foto edite, tengo que pasarla, a la cámara flash para luego…
-Pásamelas a mi lacto yo lo hago- frunzo el ceño.
-No es necesario, cuando termine lo are yo- murmuro, coloco los huevos en los platos, ya llenos de tocino pan tostado y en compañía de un chocolate caliente, esta mañana amaneció con muchas ganas de llover, y el frio esta que cala los huesos.
-Ya terminaste el manuscrito, la directora Canel me ha estado pidiéndomelo- me encojo de hombros, le coloco su plato en la mesilla redonda cerca de la cocina, y nos disponemos a comer. Suelto un suspiro pesado al recordar que tengo que editar el libro Metamorfosis.
-Si te soy sincera ya lo termine solo me falta hacerle unas revisiones minuciosas, solo eso, para mañana estará listo- respondo, ella cruza sus brazos bajo sus pequeños pechos.
-No te estranocharas de nuevo Herrera, lo mejor es que me dejes que yo termine el trabajo y tú te pongas a editar el libro, ha sido la polémica de este año.
Paso una de mis manos por mi rostro, muestra de mi estrés, ser escritora no es fácil, teniendo en cuenta que tengo trabajo estudio y por supuesto una cesta ful de ropa por lavar, suelto un pesaroso suspiro, tomo la taza de chocolate y tomo un sorbo.
-Está bien, y solo lo hago porque tengo que lavar, o tú lo harás también- le muestro una enorme sonrisa y coloco mi carita de cachorrito.
-Ni lo pienses, es tu ropa, tú la lavas- suelto bufido.
-Bien…- murmuro, empiezo a comer porque ya mis tripitas están empezando a pedir comida, como con tranquilidad, mientras miles de ideas me llegan por arte de magia, hasta que su rostro aparece, sonrió.
-De que te ríes- pregunta Nani con la boca llena.
-De nada…- respondo inocente.
-Anda dime, conozco esa sonrisa, siempre aparece cuando algo sumamente increíble llega a tu mente- relamo mis labios, chupo mis dedos después de terminar de comer y me levanto aun con mi sonrisa plasmada, coloco el plato en el fregadero, me lavo las manos y vuelvo a sentarme. Los ojos de Nani me miran despectante.
-Que tal quedaría un libro con el nombre “El Diario de una Fan”- sus ojos se entre abren un poco, tomo un sorbo de mi chocolate.
-No inventes, ¿es enserio?- asiento- bueno pues…- la veo rascarse la cabeza y luego sonreírme- de que estaría escrito.
-La verdad no lo sé, es muy buena idea pero no sé qué llevaría, jamás he escrito una historia sobre algo tan…
-Obvio, y se la razón por la que llego eso- me encojo de hombros.
-Por favor girafita no creas que es por él que lo invente- ella arquea una ceja.
-Enserio hormiguita…- murmura. Muerdo mi labio, tomo otro sorbo y vuelvo a encogerme de hombros, un día de esto me dará torticolis por hacer tanto eso.
-Muy encerio pinqui- respondo, ella ladea la cabeza.
-Yo no soy pinqui, yo soy cerebro- niego.
-Tu eres pinqui, primero porque eres alta, segundo porque yo soy la que crea las historias, así que yo soy cerebro- respondo- y la pregunta del año es…
-Cerebro que aremos hoy…
-Tratar de conquistar el mundo pinqui, tratar de conquit…- tum tum tum, ambas fruncimos el ceño y miramos la puerta, hasta que Nani sale corriendo y yo voy tras de ella. Cuando abrimos la puerta, un hombre guapo de musculatura y tatuaje le sonríe a Mi amiga.
-Hola guapo…
-Hola guapa, ya estas lista- ella niega con una sonrisa en su rostro, arqueo una ceja.
-Y tu quien eres…- pregunto mirando al hombre de arriba abajo, él se quita los lentes, dejando ver esos ojos grises, y extiende su mano.
-Mi nombre es Sandro Galante, de seguro tú eres la famosísima Edymar Fer…
-Sí, si deja la Galantería, ahora dime que eres tú de Mi amiga.
-Edy…
-Tú te callas, que bien guardadito te lo tenías, he- ella sonríe nerviosa.
-Soy el no…
-Es un amigo que conocí en el trabajo- frunzo el ceño, miro de reojo al hombre, para luego fijar mi mirada en ella.
-Porque tengo la impresión de que no te creo…- achico mi mirada
-Bueno…- suelto un suspiro, ruedo los ojos.
-Sabes que, me da igual- palmeo su espalda- ya era hora que le dieras de comer a tu cochito- ella abre los ojos- bueno chicos, les doy privacidad para que hagan sus cosas, yo voy a estar en mi recamara analizando y editando mis más amados libros, chaito- me doy media vuelta y me voy, pero antes de entrar en mi recamara grito- ESPERO Y NO HAGAN MUCHO RUIDO, NECESITO CONCENTRACIÓN.
-¡EDY!...
MIKE…
Camino por la bullicio ciudad de Roma, a pesar del tiempo en el que no venía aquí, me siento bien de estar de nuevo en el lugar donde pase mis mejores años.
Mayormente viajo mucho por trabajo, por lo que no tengo una vida tan estable que digamos, pero estar aquí de nuevo me hace sentir más en paz. Sin cámaras, sin fanáticas detrás de mí, sin nada que evite que disfrute de un día tan normal como este.
Ser famoso no es fácil, pero disfruto mucho haciendo lo que hago, actuar siempre fue mi pasión, al igual que cantar y pintar, es algo que disfruto hacer y que no dejaría por nada en el mundo. Pero sé a ciencia cierta que sin las fanáticas no soy nadie, gracias a ellas ahora estoy en el lugar donde estoy.
Durante mi trayecto a casa, me tomo variaciones de fotos con algunas chicas que me reconocen y me piden un autógrafo o simplemente una foto, sonrió sinceramente y respondo algunas preguntas.
Al llegar a casa me consigo con mi mejor amigo quien sonríe bobo mientras mira por la ventana del departamento.
-Y esa sonrisa- pregunto colocando las llaves en la mesa. Él se voltea y me mira sin dejar de sonreír, arqueo una ceja- ¡que!
-Me enamore...- confiesa suspirando y pasando sus manos tatuadas por el rostro- me enamore hermano y no sabes lo feliz que estoy de sentir esto.
Lo miro estupefacto por su confesión- y quien es la afortunada dama que conquisto el corazón de mi amigo.
-Nani, su nombre es Elianny Santanela...
"Loca, totalmente loca de amor por ti" att:Edy