Ambos nos sentamos en la mesa, le sonrió de lado y me sorprendo ver entrar a un camarero, junto un carrito y dos charolas, las destapa y nos coloca a cada uno un plato lleno de espaguetis a la carbonada en compañía de vino blanco. Ambos les damos las gracias y el chico sin decir nada hace un asentimiento y se va. Comenzamos a comer- háblame de tus padres, casi nunca hablas de ellos. -Digamos que mis padres viven en Madrid, ellos son costureros, ambos tienen una empresa, no es muy grande, pero es reconocida. -Y como se llaman- vuelve a preguntar, meto uno de mis flequillos tras mi oreja y bebo un poco de vino. -Gania Herrera, y Fernando Fernández- sonríe. -Para ser españoles tienen nombres muy peculiares. -Madre no es española es Venezolana, y los padres de mi padre también son Venezo

