Por primera vez Samantha sentía ese miedo de perder a alguien muy cercano a ella. No se comparaba con el sentimiento de pérdida que le podría ocasionar pelear con su hermana luego de confesarle la verdad de lo que sucedía con Aaron, en absoluto. Era algo totalmente diferente lo que le sucedía a Nathan, mucho más de temer que una simple discusión con su hermana. El páncreas de Nathan no marchaba bien, estaba bajo tratamientos y era muy probable que su vida se viese afectada en un futuro cercano si es que podía llegar tan lejos. Aunque por fuera se veía bien, y sonreía como siempre la realidad era que por dentro sufría constantemente pensando que el día de su fin podía estar más cerca de lo previsto. Con eso en mente Samantha sabía que no había tiempo de arrepentimientos, y que la verdad deb

