El viaje en el avión fue menos agitado de lo que Aaron se imaginaba y más corto de lo que pensó que sería, se estuvo leyendo un libro durante todo el vuelo y así se le fue la noción del tiempo. Estar con una mujer adinerada era bastante llamativo, vuelo en primera clase, escoltas personales y autos de lujo que le iba a recoger en el aeropuerto. Parecía una vida soñada y al mismo tiempo difícil de mantener y acostumbrarse. Lo primero que correspondía era mostrarle las instalaciones del lugar donde trabajaría y estaría aprendiendo de la mano de mecánicos expertos traídos de diferentes partes del mundo. Un lugar mucho más amplio que el taller del jefe y más lujoso por supuesto. La cantidad de autos era impresionante, todo tipo de modelos y clases, herramientas de última generación, escáneres

