Para. Para. Elizabeth no podía dejar que esto siguiera avanzando. En un momento, cuando se separaron para respirar, ella creyó que esto ya se habia acabado. Pero sintió como James la guiaba moviéndola de lugar. Ella retrocedió hasta que tropezó con la base de la cama. Y sí. Estaban en la cama ahora. El cuerpo de James cubrió el suyo rápidamente mientras el continuaba lo que estaba haciendo antes. ¿Qué habia dicho James? ¿Qué le gustaba? ¿Qué le gustaba de verdad? ¿en qué sentido de la palabra? Entonces esta boda… ¿habia sido una trampa para ella? No. No podía ser. Pero los constantes besos y toques de James no la dejaban pensar con claridad. ¿O es que acaso se estaba burlando de ella? —J-james…—murmuro jadeante Pronto sintió el toque de algo húmedo en su cuello. Habia sido

