22 años atrás, California. Un Patrick de 6 años. Narrador omnisciente. Un niño rubio jugaba en el patio trasero de una enorme casa tradicional, sus juguetes se encontraban dispersos en el césped húmedo del jardín. Distraído en su propio mundo, no se percató de las dos personas en el ventanal observándolo con desdén, despreciando al ser puro nacido de ambos. La madre del niño, Catalina, se lamentaba día a día el tener un hijo inocente y sobretodo varón. Su esposo anhelaba una niña y el resultado fue todo lo contrario. Desde el nacimiento despreciaban al rubio, peor sabiendo lo amable que era. Dejan de perder el tiempo observándolo a la distancia y se apresuran a llamarlo a alistarse para asistir a la comunión de su iglesia. Patrick camina desanimo ante la idea de ir a ese luga

