Tammy se limpió la boca y se miró en el espejo del pequeño baño. Abrió la canilla y se mojó el rostro con agua del diminuto lavabo. Arrancó una toalla de papel, se secó dándose golpecitos y la hizo un bollo para tirarla en el tacho. Luego le quitó la traba a la puerta y abrió. Cuando salió Ema y Bruno la miraron con extrañeza. Entre arcadas los había escuchado discutir, así que estaba al tanto del tema de su acalorado intercambio. — ¿Mamá estás bien? — dijo Ema acercándose, sin reparar en que era la primera vez que le decía mamá. Pero Tammy si lo hizo. Bruno sintió que sobraba en la escena. — Estemmm...creo que me iré asentar — dijo éste y se fue por el pasillo, para volver a sentarse rápidamente a su asiento original. — Me dijiste mamá...— exclamó Tammy y sus ojos se llenaron de lág

