Pasó luego de que los Falcone abandonaran Boston. También cuando Melissa estaba huyendo perseguida por sus demonios personales. Y mientras Luciano huía de la policía, del FBI y por último, de los Falcone. Esto último era algo que jamás se hubiera imaginado, y se enteró gracias a un antiguo colega de negocios que le pasó la información. Lo único que le faltaba, pensó con indignación. Pero eso no iba a quedar así, él eventualmente se la iba a cobrar. Todo eso jamás hubiera pasado si Bruno no se hubiera cruzado en sus vidas, él y su hermano gemelo tenían la culpa de todo. Ocurrió una noche de absoluta tranquilidad. Primero revisaron el lugar con drones especiales y se aseguraron con sensores de calor de última generación de que el edificio estuviese desocupado y de que se hiciera el daño

