Alicia le paso una de las cervezas que llevaba consigo, no sabía cuánto estarían encerradas en la misma casa, pero tendrían que convivir en paz —Sé que ustedes no confían en mí, y estoy acostumbrada, tengo un pasado algo oscuro y una familia turbia, y mi actitud no es que ayude mucho, pero aquí estamos. —No bebo, y no creo que usted debería, acaso no tiene que estar pendiente de todo. Las risas de Mateo salían desde la sala, ahora el pequeño trataba de explicarle a Lauren todo lo que hacía su robot, pero este se atoró y no funcionaba, Mateo lo regañaba como si fuera su hijo y esto les hizo gracias a todos. —No sabía que fuera mamá. —Él es un regalo del cielo, lo único bueno que he hecho en este mundo. Lucia la miró dudando, desconfiaba de ella, pero no la creía una mala persona, solo

