—¿Qué estás tramando?, ¿Qué te dijo?, eres una malagradecida, como puedes pagarnos de esa manera, tu padre ya viene en camino, vas a pagar por todo esto.
Carla la estaba esperando en la entrada, apenas vio a Lucia, verificó que estuviera sola y la arrastró al centro de la sala, la tumbó al piso, y empezó a gritarle.
—Yo no hice ni dije nada, me propuso casarme con su hijo, pero me negué, así que puede estar tranquila.
—No es suficiente, ellos ya saben de tu existencia, creo que tendré que adelantar mis planes contigo.
—Carla, yo no he dicho nada, por favor…
—Acaso sabes que planeo, dime, ¿qué sabes?
—Solo sé que no puede ser nada que me beneficie.
Carla se quedó mirándola fijamente, cada vez que la veía le recordaba a su madre, la odiaba por eso y por ser la primera hija que tuvo Steven, le brindo una sonrisa maliciosa, aunque Lucia no quería mirarla, solo observaba el piso — Si tienes tantas ganas de casarte e irte, yo te tengo al candidato perfecto, un hombre maduro, te presentaremos en sociedad, ya que es lo que pretendes.
Lucia miró hacia arriba, para encontrarse con su mirada, su ira y crueldad se reflejaban en su rostro.
—Carla, por favor…
—¡GUARDIAS!
—¡Carla, no por favor!
Dos hombres, fieles a Carla, entraron desde el jardín, con una sola seña entendieron que tenían que encerrar a la joven en la bodega, ubicada en el patio trasero.
—Carla ¡te juro que no dije nada!, por favor no…
—Señora por favor…
—Cállate vieja, ahora tienes más trabajo, no pierdas el tiempo aquí mirándome.
Juliet asintió y se dirigió a la cocina, vio como Lucia era encerrada, no podía permitir que su niña sufriera.
Después de que llegó Steven, la familia salió hacia las oficinas principales de los Paterson, esperaban llegar a un acuerdo, Carla también se encontraría con su amigo, el cual aclararía que tenía un romance con Lucia y que tenían planes de casarse pronto.
Al llegar tuvieron que esperar porque no tenían cita, Samuel ni los conocía, pero al enterarse de que eran la familia de su futura esposa, los hizo pasar, no quería un escándalo y según lo que le informaron, eran unas personas muy groseras y estaban insultando a sus empleados.
Gina fue la encargada de recibirlos, al enterarse de que eran la futura familia política de Samuel, se sorprendió, ella esperaba ser su esposa, no sabía que él tenía otros planes, pero esperaba averiguar quiénes eran y así poder interferir en ese matrimonio.
—Señores Phillips, síganme, los llevaré a la oficina del CEO.
—Por fin alguien que sabe de educación— gritó Carla al ver la actitud educada de Gina, procedieron a seguirla hasta la oficina de Samuel, el cual estaba esperándolos.
—Samuel, querido, me agrada conocerte al fin— Carla lo saludo efusivamente, se acercó con los brazos abiertos, pero él no se inmutó, ni se levantó para corresponderle, solo la observo fríamente, Carla reconoció esa mirada, Lauren también irradiaba ese escalofrío en ella.
—Señores Phillips, mi nombre es Gina, soy amiga de la familia Paterson y una de las Asistentes de Samuel, por favor siéntense, nuestro CEO es muy reservado, no se ofendan.
Carla asintió y los tres se sentaron en las sillas que había frente al escritorio donde Samuel estaba.
—Señor Paterson, sé que sus padres le han comentado el acuerdo a que llegamos con el matrimonio entre usted y mi hija Aitana—Intervino Steven, con la voz un poco entrecortada, debido a la sensación fría que había en la oficina — su madre nos ha visitado y creo que ha malinterpretado todo, así que nos gustaría tratar este tema directamente con usted, no quiero ofender, pero usted entiende, ¿verdad?, nosotros podremos aclarar muchas cosas y ellas se encargaran de ultimar detalles que les asignemos, ¿no cree?.
Samuel se acordó de la conversación que tuvo su madre, le dejó claro que la única que vale la pena era la hija mayor de la familia, pero entendió que, si ellos estaban aquí, sería porque pretendían que su matrimonio fuera con su otra hija.
Al ver que Samuel no hablaba, solo los miraba fijamente, Carla le hizo señas a su hija para qué se presentará, Aitana estaba hermosa, sus ojos azules, como los de su padre, coqueteaban tímidamente con su cabello rubio, se levantó seductoramente, pero al mismo tiempo elegante y se acercó un poco más al escritorio.
—Sé que no nos han presentado, mi nombre es Aitana, encantada de conocerte—, estiró la mano delicadamente para que Samuel correspondiera su saludo, pero él seguía frío, Gina apenas vio los coqueteos de la joven, se enfureció, pero al ver la actitud de Samuel se tranquilizó e intervino.
—Señorita Philips, no se ofenda, esta es la actitud de nuestro CEO, por favor tome asiento— Aitana asintió, pero pudo ver la sonrisa maliciosa de Gina, la observó de arriba a abajo y puedo ver que no era una asistente cualquiera, su ropa y accesorios eran de marca, su piel blanca estaba bien cuidada, su aura era elegante, no le gusto mucho y la miró con indiferencia, ya que estaba segura de que pronto sería la futura señora Paterson.
Al mismo tiempo de que la Joven se sentó, la puerta de la oficina se abrió, Samuel inmediatamente se levantó y todos giraron para poder ver a Lauren y Adam Paterson. —Madre, Padre—Fueron las únicas frases que pronunció Samuel. mientras saludaba a su Madre con un beso en la frente y a su padre con un abrazo, a lo cual los Phillips se asombraron.
Samuel le cedió la silla a su madre, y los dos hombres quedaron atrás, uno al lado del otro, sin apartarse de Lauren, indicaron a los asistentes que los dejaran solos, así que Gina se retiró, trato de quedarse a escuchar, pero Ian la interrumpió con asuntos que tenían que arreglar.
—Señor Phillips, me alegra verlo al fin, ya que con su esposa las cosas no han quedado claras, mi hijo y esposo prefieren que yo trate este asunto, porque confían en mí.
—Señor Paterson, yo…—Trato de intervenir Steven, pero Adam lo callo.
—Creo que mi esposa ya dejó claro, nosotros ya negociamos las acciones y matrimonio y la última palabra la tiene ella, eso lo acordamos, ¿o me equivoco?
—Perdón que interfiera—Dijo Carla—Pero la señora Paterson tiene una idea equivocada, ya que han pasado algunas cosas que malinterpreto.
Tanto Lauren como su hijo y esposo tenían esa mirada penetrante, la cual se sentía llegar hasta los huesos, la mujer prefirió no hablar más.
—Querida, al parecer la familia Phillips te ha ofendido, es mi culpa por no escoger bien.
—No querido, no te afanes, no es tu culpa— dijo Lauren correspondiendo a la caricia de su esposo en el hombro—Señor Phillips, déjeme aclararle algunas cosas, al saber que nuestras familias podrían relacionarse, investigamos y vimos que la mujer adecuada para este matrimonio es su hija mayor, ya que pensamos que era discreta y no tenía antecedentes escandalosos como los de sus otras dos hijas, pero al visitar su casa, me di cuenta de que la tenían como una sirvienta, eso nos pareció bochornoso, así que decidimos no seguir con el acuerdo.
—Pero todo tiene una razón…
Trataron de intervenir, pero Lauren no los dejó.
—Creo que solo queda por decir que el dinero que le debe a mi esposo, tendrá que devolverlo rápidamente, de lo contrario tendremos que tomar acciones legales contra su empresa, pero ya de esos temas se encargará mi esposo.
Carla tenía que jugar su última carta, no tenía más tiempo, si pagaban la deuda con todo e intereses, quedarían muy mal económicamente, así que no solo perdería la oportunidad de pertenecer a una de las mejores familias, sino que perdería todo lo que había conseguido con tanto esfuerzo.
—Señores Paterson, por favor, esto lo podemos aclarar, afuera está el prometido de Lucia, ellos han estado saliendo y se van a casar en pocas semanas, como le dije antes, ella es muy maliciosa, y conquistó a un hombre mucho mayor, él va a responder por la integridad de nuestra hija, así que…
Lauren miró a su esposo, en lo que investigo no tenía información de aquel hombre, pero al ver a Lucia, sabía que ella no era capaz, así que seguiría con su plan, para poder conseguir sus propósitos.
—Independientemente de la vida amorosa de su hija mayor, debieron siempre hablar con la verdad, ya que íbamos a hacer familia, y ¿si no es más? —Lauren señaló la puerta, y sin otra mentira que decir o historias que manipular, Carla y su familia dejaron la oficina.
Al quedarse los tres solos, Samuel tomó asiento y decidió preguntarles a sus padres, él era conocido por hablar estrictamente lo necesario, no perdía el tiempo explicando dos veces, repitiendo una orden o con gente melosa o hipócrita, por eso solo tenía dos amigos, Gina y John, ya que los apreciaba y conocía desde la infancia.
—Madre, la mujer que está en un romance con un hombre mayor, ¿es la que elegiste?
—Hijo, no creo que sea así, Lucia es una chica joven, hermosa, por lo que investigamos la han tenido escondida, prácticamente es una prisionera, con muchas dificultades terminó sus estudios, así que creo que es una de las mentiras de sus padres para manipularnos, y que te cases con la joven que vino hoy.
Samuel analizó, los Phillips estaban desesperados por este matrimonio, al ver que se atrevieron a llegar a las oficinas de la empresa para hablar directamente con él. Pero como sabía que su madre deseaba esa propiedad, ella no se rendiría fácilmente.
—Con esa amenaza, ¿está obligándolos a que cedan ante el matrimonio?, o para que den el terreno, ya que este no fue mencionado en la conversación.
—Veo que nos conoces bien — respondió Adam sentándose al lado de su hijo.
—Le propuse a Lucia que se casara contigo, que llevaran este matrimonio por unos años, con el apoyo de nuestra la familia podrá liberarse de esa prisión y nosotros podremos tener devuelta los terrenos que Steven no quiere vender, ella se negó rotundamente, pero la convencí de que lo pensara, mañana la buscaré para ver qué decisión tomo.
Samuel asintió y analizó la situación, si se casaba con ella, después sus padres no lo obligarían a volverse a casar y él podría ser libre de esa obligación y vivir su vida sin ese peso en su espalda.