Alicia llegó al hotel para una reunión que tenía con Samuel, John, y otras personas con respecto a la fundación y unos eventos, al salir del ascensor, vio claramente la escena, y entendió lo que estaba pasando. Sintió envidia como dos hombres tan varoniles defendían a la joven mujer, “algunas cuentan con suerte, o tal vez están destinadas para el amor” pensó, al ver como todos observaban como los dos empresarios se asesinaban con la mirada, decidió intervenir, no lo podía evitar. —Buenas tardes señor ogro…. ¿al cuadrado? Estaba por cerrar la puerta cuando una empleada se acercó con una bolsa de hielo. —Yo me encargaré—Alicia lo recibió y cerró la puerta, los dos hombres ni la determinaban, camino lentamente hasta donde estaba sentada Lucia, la cual ya la había notado, observó la forma

