El lunes ya todos estaban en sus respectivos trabajos, Lucia estaba un poco incómoda, ya que un grupo de compañeros empezó a murmurar sobre su salida con el CEO, “Esa arribista lleva pocos meses y ya fue con el jefe a supervisar las sucursales, que se cree”. Lucia trato de no pensar lo que había escuchado, y fue a revisar si los salones estaban listos para una conferencia que estaba programada esa tarde, pero su mente volvió a divagar, esta vez estaba pensando en lo que había pasado en los últimos días, el saber que su mamá al principio era feliz, y que su papá si la quería, pero lo que más le inquietaba era ver la actitud de Samuel. En La Vid y el restaurante, se mostraba serio, pero atento, el compartir habitación el último día fue incómodo, ninguno pudo dormir, de regreso en el avión,

