16

3767 Words

—Qué… —empezó a hablar Amelia, controlando todo lo posible su voz, su respiración, su cuerpo, que lo que quería era gritar, salir corriendo, romper algo—. ¿Qué haces aquí? Cómo… —Es fácil subir a tu habitación —sonrió él, como si en vez de haber irrumpido en la casa de una familia a altas horas de la noche, estuviera de picnic en el parque en un día soleado—. De alguna manera, sabía dónde pisar para no hacer ruido. Nunca subí aquí a hurtadillas, ¿no? —Amelia tragó saliva. Sí, en la línea oscura, ella le permitió subir a su habitación varias veces. Nunca pasaba nada, porque respetaba demasiado la casa de sus padres como para mancillarla de esa manera, pero le inquietó que él tuviera esos “recuerdos”. —Tendría yo que ser muy estúpida para permitir algo así. Vete de mi casa, si no quieres

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD