Elisa Estoy tan nerviosa y enfadada que comienzan a salir lagrimas de mis ojos realmente no puedo tener un amigo real, todo tiene que ser sexo para los hombres, recargo mis manos en el fregadero y seco mis lagrimas -Estas bien-escucho la voz de Aleixen pero su tono es severo me vuelvo a el pero no puedo mirarlo de la vergüenza, se acerca veo sus zapatos relucientes viniendo a mi, toma mi barbilla con su mano derecha, levanta mi rostro y se acerca más -No es tu culpa que se enamoren de ti, es algo inevitable- lo veo de reojo pero aparto mi vista -Te juro que no paso nada-apenas puedo escuchar mi propia voz -No me jures nada-lo sabía estaba molesto-te creo - su respuesta me sorprende -De verdad - pregunto y él asiente -Se que no me mientes, ¿Qué preparaste para cenar? - me pregunt

