LEILA Hay muchas cosas por las que preocuparse, empezando porque alguien me quiere matar, todos me quieren matar, además de eso debo seguir estudiando y descifrando todo lo que me dejaron y me dijeron mis abuelos sobre los ministerios y el dichoso origen. Por si fuera poco, debo practicar mi defensa y el control de mis poderes, todo intercalado con mi trabajo y estudios, pero lo único que lleva dándole vueltas a mi cabeza es lo sucedido con dos idiotas, insensibles, desgraciados, que se rigen por la oscuridad o por la muerte. Una semana, ha pasado una semana, desde que cometí la estupidez de dejar que esos dos me tocaran a su antojo y no los he visto. Se han desaparecido del planeta y, no es que quiera verlos, porque necesito pensar, sin embargo, una llamada, un "hola", un "¿está todo

