Al día siguiente, Perla se despertó y no encontró a Derek a su lado. Salió de la cama, se preparó café, y se sentó en el balcón principal, cuando iba a tomar su laptop. —Ni lo pienses bella dama. - Escucha la voz de Derek desde el pasillo. —Pensé que te habías marchado. —Ven, en una hora sale nuestro vuelo, debes vestirte. - Él entra, toma algunas cosas personales y se ríe de la cara de asombro de Perla. —¿Y ahora, qué te traes? —Es una sorpresa, así que no pienso decirte nada, toma solo tu cartera y documentos, —Perla se sienta en su PC y activa un amplio sistema de protección para el Penthouse y las empresas, luego salen tomados de la mano y toman un taxi. Cuando llegan al aeropuerto, ella se espanta por tantas personas, pero él la guía a una pequeña puerta y suben a un vuelo p

