El tiempo vuela cuando lo ocupas en una meta a la que deseas llegar aceleradamente, y tanta fue mi prisa por declarar a tres niños como míos, que ya era hora de que fuese un padre. No un padre que los apoyase económicamente o diese su apellido, eso ya estaba resuelto, sino que comenzase a ser la figura paternal en sus vidas. Mala mía, muy mala jugada. ¿Cómo diablos iba a pasar tiempo con esos niños si para comenzar no sabía lo que era interactuar con mocosos? Si bien con Adrián podíamos hacer algo calmado, como con lo de sus rompecabezas, y Legos, ¿los otros dos qué? Al pánico interno que no dejé mostrar a Elle al pautar nuestros primer encuentro como “familia”, esta me sugirió que fuese algo en mi casa, quizás ver una película infantil. Me pareció perfecto, todos viendo una película, t

