Después de esa emotiva respuesta de Laura, Ricardo la abraza, le da un apasionado beso y le coloca el anillo.
—Mi amor, detalla el anillo. ¿Dime, te gusta?
—Mi amor es precioso, bello, espectacular. Único, que diseñó tan hermoso. ¡Gracias!
Es un diseño auténtico, especial para ti, tiene significado, ¿quieres saber cuál es?
—Si, por supuesto, dímelo.
—los tres aros, presentan la luna, el cielo y las estrellas, luego vienen los rayos del sol, los diamantes lo eterno y brillante de nuestro amor.
—Que belleza, Ricardo, estoy impactada, de verdad no me esperaba todo esto, me encanta el significado del anillo, es el tesoro más Preciado me has dado.
— ¿Estás contenta, mi amor?
—Más que contenta, feliz, emocionada, más enamorada y ya pensando en la boda.
—Que bien mi reina amada, eso me complace, también estoy inmensamente feliz. Ah bueno lo de la boda, ya es más cosa de ustedes, de mujeres. Por lo pronto, hay que ponerle la fecha.
—Si claro, he llegado a pensar, cuando mi Madre se entere, cuando toda la familia se entere, ¿qué irán a decir?, ah también tengo que contarle a Elena.
—¡Mujeres y sus ideas!. Eso lo puedes hacer mañana, con calma.
—No, espera, ahora mismo, por favor tomemos unas fotos del anillo, para enviárselo ya.
—Como tú quieras mi amor.
Ricardo, afablemente procede a tomar las fotos, siguiendo todas las instrucciones de Laura. El cada tanto se detiene a observar el rostro de ella, está más brillante que nunca, con una suave y tierna sonrisa dibujada, dejando salir de su interior un halo de candor, de tierna pureza, hasta parece una inocente niña, feliz por lo que le acaba de acontecer. La voz de Laura, inquieta los pensamientos de Ricardo.
—Está bien así, mi amor. Déjeme enviarlas de una vez.
Laura, se decida a enviar a las fotos por wasapth y Ricardo continúa observándola, ahora se ha sentado en la grama, con las piernas a lo largo u entre cruzadas y perdura esa actitud infantil en sus gestos, en su mirada, en su aspecto corporal, a Ricardo le encanta, lo disfruta, se deleita viendo a una Laura más suelta, más sensible, más feliz y se dice a sí mismo, en silencio.
—Lo estás logrando, Ricardo, con amor está mujer se está transformando, está evolucionado hacia el amor, La Paz, la tranquilidad, paso a paso, se ha dejado amar y ha ido suavizando sus esquemas, su rigidez, su seriedad, sigue siendo la mujer aplomada, responsablemente, trabajadora, ahora más dócil y feliz. Sigue así Ricardo, que de eso se trata el amor verdadero, en ayudar a la persona Amada a ser mejor ser humano.
—Listo, ya le envié las fotos a Elena y a mi mamá, ahora a esperar la respuesta —expresa Laura.
—Está bien mi vida, y yo te comento que ya es hora de irnos, ya está por llegar nuestro transporte para llevarnos de regreso al hotel.
—Que lastima que este día tenga que terminar, está bien, lo comprendo aunque te confieso, creo que no podré ni dormir, de lo emocionada y feliz que me siento.
—Me imagino mi reina, no quiero ser imprudente, más yo si estoy un poco cansado.
—Si, te entiendo, vamos, ya por hoy han sido muchas sorpresas, detalles y emociones juntas.
—llámame para que vengan por nosotros.
Mientras Ricardo realiza la llamada, Laura recibe un mensaje de Elena.
—Amiga, cuéntame, ¿Qué significa esa foto?, ¿Es lo que yo creo?
—Hola, amada Elena, sí, es lo que piensas, tu amiga y jefa, se ha convertido en j***n en una mujer comprometida, ¿Qué te parece?
—Amiga, que emoción, que alegría me da, y a su vez un poco de tristeza por no estar a tu lado en este momento y celebrar contigo este éxito, felicidades, amiga, de verdad me alegro mucho por ti y por Ricardo.
—Amiga, tú tan bella y tan especial como siempre, gracias, sé que tus palabras son sinceras. Amiga, solo te pido un favor, no comentes nada aún, solo tú lo sabes, aunque ya le envié también las fotos a mi Madre, aún no las ha visto.
—Está bien amiga, tranquila, ahorita no te preocupes por nada, sigue disfrutando de tu momento especial, que es único e irrepetible, te quiero y te extraño, por aquí todo bien, hablamos luego, chao.
—Estamos en contacto, mi bella amiga y socia en todo y Pat todo, te quiero, chao.
En ese mismo instante, llega el autogiro de retorno, Laura y Ricardo lo abordan sin demoras, es momento de regresar.
En pocos minutos, ya están en el hotel, Ricardo acompaña a Laura hasta su habitación, la deja en la puerta, se niega a entrar.
—Bella dama entre a su aposento, trate de organizar sus ideas, sus emociones y de descansar un poco yo haré lo propio.
—Está bien mi amor trataré de descansar, aunque estoy muy emocionada, gracias por todo ha sido una velada espectacular, inolvidable mágica, única. Realmente me haces muy feliz Ricardo.
—Mi bella dama y yo también soy muy feliz a tu lado, espero que sigamos construyendo un camino de alegría, paz, tranquilidad y felicidad uno al lado del otro.
—Ya hemos comenzado a transitar por este camino, sin mirar atrás, sin reservas sin miedos.
—Así es mi bella dama tienes toda la razón, ahora si me despido hasta mañana, dulces sueños.
Ricardo le da un beso en la mejilla y un suave abrazo a Laura, sin titubear da la vuelta hacia su habitación.
Laura, entra en su aposento, se queda parada al borde de la puerta, y estira la mano para observar su destellante diadema anular, se pregunta.
—¿Esto es real? ¿Dónde estaba guardada tanta felicidad?, ¿es cierta tanta dicha? Y así misma se responde.
—Sí, es real, es verídico, es bello todo lo que estás viviendo, Laura. Disfrútalo. Agradece este maravilloso regalo de la vida. Es tu única oportunidad de ser feliz al lado de un hombre tan especial, tan único y te toco a ti. Es tuyo por amor, sin condición ni tiempo.
El teléfono se enciende y alumbra la pantalla, Laura observa y se percata que es su madre. Contesta sin vacilar.
—Hola, madre.
—Laura, explícame con un detalle ¿qué significa esa foto que me acabas de enviar?
—Mamá, significa exactamente lo que estás pensando; a partir de hoy tu hija Laura es una mujer comprometida en matrimonio con Ricardo.
—Hija mía que excelente noticia, que alegría me has dado, que felicidad y el anillo es precioso cuéntame, ¿cómo fue la petición?
—Mamá fue muy hermosa, me llevó en un paseo en helicóptero, hicimos un recorrido por sitios emblemáticos de esta ciudad, luego hicimos un pícnic en un jardín y allí bajo un estanque de agua salada, rodeado de flores naranjas, me entregó el anillo y me hizo la pregunta.
—Hija, que hermoso todo eso que me cuentas, me alegro mucho de que Ricardo se esfuerce por cuidarte, por tratarte como te lo mereces, como la reina que eres, que bendición que haya llegado ese hombre a tu vida, me siento muy contenta por ti, celebro tu felicidad. Y el anillo, es precioso.
—Gracias Madre, realmente yo también estoy muy contenta, tanto que me parece mentira lo que estoy viviendo me cuesta creerlo.
—Es real y hermosa vívelo disfrútalo.
—Exactamente eso mismo estaba pensando cuando entró tu llamada que es real que lo voy a disfrutar un regalo maravilloso que la vida me está dando, mamá.
—Así es mi niña, tú te mereces todo esto y mucho más, sigue adelante con este maravilloso proyecto de vida y sabes que cuentas con todo mi apoyo, Te amo. Descansa, dulces sueños.
—Té amo Madre, besos. Hasta mañana.
Al despedirse de su Madre, Laura avanza por la habitación, se desviste y se dispone a ducharse, deja el anillo de compromiso en la mesita de noche sin apartarlo de su vista, no quisiera quitárselo en ningún momento, pero debe hacerlo, durante su breve y refrescante baño nocturno.
Por su parte, Ricardo al entrar a su aposento, deja salir una gran euforia, baila, canta y se dice a sí mismo.
—Lo lograste, valió la pena toda la planificación, todo el esfuerzo, que éxito Ricardo lo lograste, Laura está feliz, complacida y lo más importante es que acepto, va a ser tu esposa. Que bella realidad estamos viviendo, por fin estoy con mi alma gemela, que armonía, ahora estoy completo, Laura eres mi complemento, y te amo.
Al expresar todas esas palabras, el nivel de euforia desciende un poco, te toma una taza de té helado, se da una ducha, ve la hora, ya sobrepasa las 12:00 de la media noche, se acuesta y de inmediato se queda dormido.