capitulo 14

1524 Words
—Que deprisa pasaron estas semanas, ya mañana salimos al aeropuerto rumbo a Osaka, realmente no me lo puedo creer— comenta Laura a su madre.   —Querida hija estamos viviendo una época en que el tiempo va a paso apresurado y hay que disfrutar cada segundo cada, cada instante, cada minuto, cada día —responde la madre.   —Si mamá así es, tienes toda la razón, por eso he decidido vivir esta aventura, esta oportunidad que me ha regalado la vida, el destino; no es casualidad; estaba escrito que en este momento de mi vida yo conociera a Ricardo y tuviera la ocasión de vivir todas estas experiencias a su lado, estoy muy feliz y gracias por tu apoyo Mamá, me despido desea que me vaya bien por favor u despídeme de papá--culmina Laura la conversación.   Amanece y ya Ricardo y Laura se encuentran en el aeropuerto, están muy emocionados, expectantes por la nueva aventura; para Laura es la primera vez que visita j***n, para Ricardo ya es una experiencia conocida.   —Tranquila, amor mío, te encantará Tokio es una ciudad metrópolis con un elevado patrimonio histórico y monumental, con diversos espacios escénicos y culturales, te fascinará su tradición, su arquitectura, las costumbres, el clima; sé que te sentirás bien y te agradará, aunque aterrizaremos en Osaka, permaneceremos en la capital.   —Gracias por tu buen ánimo, pero mejor no me digas nada, estoy muy nerviosa mantengámonos en silencio eso me da más control.   —Como usted quiera mi bella dama, para mí sus deseos son órdenes, Y tienes toda la razón mantengamos la calma nos esperan casi 13 horas de vuelo.   Ya se encuentran abordando el avión, los otros procesos de acceso y chequeo han pasado casi inadvertidos.   — ¿Ya  te gustaría conversar un rato? Estás más calmada? — pregunta Ricardo a Laura.   — ¿Si  más tranquila, dime que tienes pensado? ¿Qué será lo primero que hagamos al llegar?— Responde Laura. —Mi amor sin duda alguna ducharnos, comer y descansar un poco. Te aseguro que llegaremos acalorados hambrientos y cansados, Quizás no te guste la gastronomía japonesa, sin embargo; existen restaurantes de todo tipo, puedes elegir que comer. —Ya me conoces un poco, eso me tiene preocupada, la comida es que no si me gustará, de igual forma estoy dispuesta a probar. —Excelente, esa es la actitud de todas maneras vuelvo y te repito tendrás opciones, entonces ¿apruebas mi plan? ¿Ducharnos comer y descansar? —Por supuesto aprobado aquí el experto eres tú. —recuerda que solo doy sugerencias las órdenes las dos tú y yo las cumplo. —Sé que lo dices en broma, ya que para que una relación de pareja funcione de la mejor manera posible ambos deben estar de acuerdo en las decisiones que tomen y que reine la comunicación y el respeto mutuo, por cierto quiero descansar un poco. Laura reclina su cabeza sobre el hombro de Ricardo. Al hacerlo visualiza por la ventanilla del aeroplano, hacia la distancia, observa unas lindas nubes blancas, esperas que parecieran tener formas de figuras, ve en su imaginación un hombre tomando sombra bajo un árbol, dos niños jugaron a la ronda, una mujer y un hombre abrazados, un osito de peluche, a pesar de esa linda vista, luego de disfrutarla un rato, decide cerrar sus ojos para tratar de descansar un poco. Las horas pasan lentamente, entre cortas siestas, conversas, aperitivos, lo que ha permitido que el viaje sea plácido. Finalmente llegan al aeropuerto de Osaka, lo primero que sienten ambos al salir del avión es una fuerte brisa helada y húmeda, al comenzar a caminar, divisan en la distancia una comitiva de altos ejecutivos, representantes de la compañía Arqplant, esperándolos. Laura y Ricardo, son recibidos con agrado y con un protocolo casi ceremonial, lo primero que le ofrecieron al llegar al living del aeropuerto, fue ofrecerles un ritual de purificación, que consiste en lavarse las manos y la cara con agua fresca, luego les brindaron la bebida Amor, como símbolo de bienvenida y amistad. Posterior al emotivo recibiendo, fueron trasladados al hotel Hoshinoya; al llegar Laura se llevó una sorpresa; había reservado una habitación para él y una habitación para ella. Al ver la cara que incertidumbre de Laura, Ricardo se aproxima y le habla al oído.   —Laura tú significas mucho para mí, te amo con locura, con respeto, con admiración y este viaje es para compartir, para disfrutar, inclusive para conocernos mejor y quiero esperar hasta el matrimonio para que tengamos ese esperado y especial encuentro íntimo de amor verdadero.   —Perfecto no hay ninguna objeción, estoy de acuerdo contigo, ¿por qué la aclaratoria?   — he visto tu expresión de asombro al conocer que tú estarás en una habitación y yo en otra.   — No lo niego me inquietó un poco porque no pensé que sería así; pero está bien me gusta la idea y estoy totalmente de acuerdo contigo.   — Me complace que estés de acuerdo, que entiendas mi punto de vista y que me apoyes; me alegra mucho Laura que tengamos tantos puntos en común, que pensemos algunas cosas de la misma manera; por ejemplo este tema de esperar llegar al matrimonio. No lo habíamos hablado, ya que es un tema delicado y muy importante, más me gusta tu aplomo, tu serenidad, tu madurez para comprender y aceptar las diversas situaciones. —Es importante recordar en primera instancia que no somos niños, tanto tú como yo somos ya adultos conscientes de lo que estamos haciendo, de las decisiones que tomamos. Segundo, los valores los principios y las enseñanzas familiares, forman parte de nuestra vida y nos conducen a comportarnos de cierta manera. El botones del hotel, sin querer interrumpe la conversación, para ofrecer su servicio de traslado a cada uno a su respectiva habitación. Se instalan, una habitación está contigua a la otra, Ricardo le recuerda a Laura el plan ya establecido con anterioridad.   — Ve a ducharte, yo haré al propio, te esperaré para que vayamos juntos a comer, ¿en  cuánto tiempo estarás lista?   —Solo me bañaré y vestiré algo sencillo con maquillaje ligero, en media hora, estaré lista.   — Muy bien mi hermosa y amada dama, la esperaré con anhelos de volver a disfrutar de su agradable compañía. Se dan un beso y cada quien, prosigue a su aposento. Transcurre el tiempo establecido, Ricardo está listo desde hace 15 minutos y se encuentra un poco impaciente, no le gusta esperar, quiere ver a Laura y además ya tiene hambre. Sin más demora aparece Laura, vistiendo un suave y hermoso vestido floreado, con poco transparente que deja ver un tanto sus curvas acentuadas, el corazón de Ricardo late con más prisa y con más fuerza, al acercarse, Laura le da un beso en la mejilla, esa aproximación le permite oler su presencia, todo su cuerpo expide un delicado aroma dulce y floral.   — Estás divinamente hermosa, es un gusto para mí disfrutar de tu compañía.   —Gracias mi amor, tú siempre tan detallista y galante.   — Mi damisela, primera vez que me dices esa palabra Tan bella y tan esperada, mi amor,   ¿Soy tu amor? — Si lo eres, estoy enamorada de ti. Laura toma tiernamente la mano de Ricardo y nuevamente le regala un beso en la mejilla.   — Vamos, prosigue diciendo, ya tengo hambre.   —Emprenden la marcha por el largo pasillo hacia el ascensor, que los conducirá al restaurante del hotel.   — Veamos la carta  — sugiere Ricardo.   — Veamos  — responde Laura.   —Luego de analizar por unos minutos la carta, Laura pide Okonomiyaki, y Ricardo Yakitori. Ambos degustan con placer sus platillos; que aunque son diferentes a los conocidos, sienten que son más Sabrosos de lo que se esperaban.   — Muy rica la comida y muy agradable el ambiente del restaurante— comenta Laura.   —Si realmente todo está muy rico, gracias por darme a probar tú platillos y tú también probaste del mío, me gusta esa estrategia, así podemos diversificar la degustación de la comida típica de este bello País - comenta Ricardo.   — Excelente idea aprobada no, no he tenido oportunidad de percatarme del cambio horario, pero si me estoy sintiendo un poco cansada quiero dormir.   — Te cuento que son 7 horas adelante, de igual manera estás cansada por el viaje, sin embargo, crees que puedas dar un corto recorrido para que observemos y disfrutemos del jardín del hotel y luego, iremos a descansar.   — ¡Si está bien! Vamos. El jardín tiene un césped muy bien cuidado, buen fresco rodeado de pequeños arbustos, casi todos florales, hay flores de varios colores y aromas, estando allí, sé acerca un botones y les ofrece un cóctel de frutas exóticas, compuesto de manzanas, peras, kaki y Mikan . Ambos lo aceptan y lo degustan sentados uno al lado del otro, en un banco de madera,   Contemplando el hermoso paisaje. Ricardo acaricia el rostro de Laura con fascinación y delicadeza, Laura lo observa, con regocijo. El amor que siente el uno por el otro es ilírico, fuera de época, es un amor puro, sincero, verdadero, genuino.                                                  
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