Desconocido Esa pequeña mierdecilla tiene que aprender lo que pasa cuando juegas con fuego. Quiero verla quemarse, quiero destrozarla de la forma más cruel y dolorosa posible. Las llamas la quemaran lentamente, reduciendo su existencia a cenizas, como debió ser hace mucho tiempo. Justo como ella me dejó a mí. Aún no me puedo creer lo micho que llegué a amarla. Era mi pequeña, la niña de mis ojos. Ella lo era todo para mí, pero yo solo era in juguete roto a sus ojos. Una capricho que tiró a la basura cuando ya no le hizo falta. Ni siquiera sé qué sucedió ni porqué sigo guardando sus cartas. Debería hacerlas quemado hace tiempo. Borrar cualquier rastro de su existencia de mi vida. Voy a dejarla a la deriva en el mar de la desesperación y observaré cómo el dolor y la culpa se encargan de

