He perdido la noción del tiempo; no sé que hora es; la fiesta de ayer me está pasando la factura; me despierto de golpe y me encuentro sola en la gran cama, pensé que volvería a amanecer con algún otro hombre.
Pero desde que la abuela se ha enterado de mi vida loca, tengo más guardaespaldas que de costumbre. Malditos locos de mierda que intentaron secuestrarme. Yo los llamo fanáticos sin vida social, resultó que era un fan que deseaba una de mis bragas y subastarla por Internet. ¿Qué enfermos están?
Durante mi carrera música me he enfrentado de todo tipo de escándalos, tanto que me obligaron a tomarme dos años sabáticos y regresar como una de las grandes. Realmente me sirvió desconectarme del mundo y de los fans locos; ósea si los amo, pero llega un punto donde ni puedo ir al baño a gusto puedo.
Gracias a mi talento ahora he conseguido grandes nominaciones al Grammy y debo celebrarlo a lo grande. Sé que significa que el pesadito de Bentón estará día y noche jodiéndome para elegir los vestidos; como si yo pudiera elegir. La abuela lo más seguro es que ya tenga a los diseñadores trabajando a marcha forzada.
- ¡Me puedes explicar que carajos es esto! – mi abuela me tira el diario en la cara
- ¿Ahora que se supone que hice? Tomo el diario y comienzo a leer “Nuestra querida princesa del pop Nicole, se ha dejado ver con el empresario Maximiliano”, me veo preciosa en la foto
- ¡maldito pervertido! – grité furiosa – ese tipo me estaba tocando la nalga
- ¿ahora te relacionas con hombres casados? – mi abuela me mira decepcionada
- Me lo encontré en la entrada del club, solo eso – cerré un momento los ojos
No he estado con un hombre desde hace meses, solo busco un desestrés y ya, no relaciones formales. Pero al
parecer les encanta meterme en chismes baratos. Ese tal Maximiliano me estaba
tocando las nalgas y solamente fotografiaron lo que más vende. Estoy harta.
- Deja de comportarte como una cualquiera – se sienta al borde de la cama y me mira – creo que ha llegado el momento de que te cases
- ¿Qué? – digo horrorizada - ¡no!
- No te estoy preguntando niña malcriada, es una orden – se levanta y saca su celular para hacer una llamada – estás avergonzándome, destruyes tu carrera con este tipo de chismes; ¡ya basta!
Me deja desconcertada con lo que acaba de decir, ¡ni lo sueñes abuela!, ya estuvo bueno de que me controles; aunque no tiene ya más control de la tutela, sigue entrometiéndose en mi vida; actividades, educación, clases de baile, canto, idiomas, todo. En estos momentos es cuando extraño demasiado a mamá.
Ella sabría que hacer en estos momentos y no me estaría obligando a que me case. Así que voy directamente a la ducha, necesito revivir y sobrevivir este día.
Bertón me informa que hoy tendremos una reunión en un bufete de abogados, no me dio más explicaciones. Únicamente me pidió que fuera presentable, no con mi típica ropa de “rebelde”. Entre tanta ropa decido llevarme un traje, pantalón y saco a juego, mis Manolo y bolsa de Carolina Herrera. Termino con mi maquillaje y peinado; estoy fabulosa.
No veo a la abuela por ninguna parte, de seguro ya debió de haberse ido, menos mal, así podré desayunar tranquila. Bebo mi jugo de naranja con toque de zanahoria, mi favorito, mientras tomo el mando a distancia para ver mi nuevo vídeo “pecado”, está para morirse.
- Debo felicitarte por el nuevo sencillo Nicole – Marianne quién es mi abogada también es mi amiga
- Gracias Marianne, ¿me acompañas?
- ¡Claro! – toma una de las tostadas y se la lleva a la boca – pero debemos apresurarnos, tenemos que estar en el bufete a las 11, así que ¡corre!
Jamás llego tarde a las citas, he llegado diez minutos antes de lo acordado. Al parecer se han dado cuenta de quién soy, ya que la gente que me ve pasar, me piden foto o autógrafo, trato de ser muy cordial y saludar a cada uno de ellos. Me indican cuál es la oficina donde me están esperando, Marianne me acompaña, ella revisará todo el papeleo, ¿pero? ¿Qué papeleo?
- Bienvenida señorita Edevane – me saluda un tipo muy guapo – me presento mi nombre es Hudson Daft
- un placer señor Daft -le respondo amablemente
- tomen asiento, debemos dejar en claro algunas cláusulas
- ¿Clausulas? – miro a Marianne quién está nerviosa
- Si señorita Edevane, tome – me da una carpeta y yo la abro de golpe
Leo rápidamente todos los documentos y me levanto de golpe cuando llego a la parte de “ACUERDO PRE NUPCIAL”, esto debe ser una broma, ¿la abuela hizo esto?, no doy crédito a lo que me está obligando a hacer
- Nicole querida- Marianne me sujeta del brazo y hace que me vuelva a sentar
- No firmaré nada – digo con un susurro
- Veo que nadie le ha informado del mutuo acuerdo – se levantó aquel hombre – las dejaré solas
El sonido de la puerta hace que quiera gritar y salir corriendo de aquí, no quiero que me hagan eso. ¿Creen que van a arruinar mi vida?
- Marianne, por favor, dime ¿Qué carajos es esto? – tomo la carpeta y se la muestro
- Nicole, tu abuela ha pedido que te cases, nosotros encontramos al candidato perfecto
- Suena como si fuera un Tinder de “buscando esposo” – haciendo comillas - Tenemos contactos Nicole, por favor no hagas esto más difícil, además va a Beneficiarte el que te cases; van a tomarte en cuenta para las giras, marcas más exclusivas
- ¿de verdad creen que no podré ser más exitosa por mi talento? – estaba tan decepcionada de todos
Tomé la carpeta y seguí leyendo, una de las cláusulas del supuesto señor es que no habrá divorcio, tendría que pasar 5 años para que alguno de las dos partes lo solicite.
· Se apoyarán mutuamente en eventos públicos, haciendo referencia que son una pareja feliz
· Ninguno de los dos podrá estar con otra persona (tener amantes)
· Si el señor Harrison requiere que la señorita Edevane, lo acompañe a un viaje de negocios, aceptará sin cuestionar nada.
· Del mismo modo si la señorita hace una gira el señor Harrison deberá estar a su lado. Sigo leyendo sus absurdas cláusulas.
- ¿Qué carajos? – vuelvo a leer
· si en el matrimonio se procrean hijos y después deciden divorciarse la tutela la tomará el señor Harrison
- Marianne, ¿Me están tomando el pelo?
- Me temo que no mi querida amiga, también estoy leyendo lo mismo que tú, y también dice que vivirás en la residencia del señor Harrison. Él te pondrá seguridad, guardaespaldas, incluso un avión privado.
Con todo esto parece que estuvieran hablando de un señor mayor, ¿me obligarán a casarme con un vejestorio? Sigo leyendo toda esta mierda. La puerta se abre y vemos que entra el abogado
- Y ¿bien?- me mira esperando una respuesta - ¿algo que quieras añadir? - Solamente aceptaré con varias condiciones – se me ocurre un plan para escapar de esto
- Te escucho – toma asiento y saca una libreta para tomar nota
- En primera, mi querido futuro marido deberá complacerme con todo lo que yo desee, desde joyas, ropa, autos; todo – aquel abogado me mira con expresión divertida, pero asienta
- En segunda, quiero tener mi propio estudio de arte, lienzos, pintura, todo – sigue anotando
- Tercero – me quedo pensando un rato – quiero un armario del tamaño de esta oficina – se ríe aquel hombre
- Y dígale a su cliente que no tendré hijos con él – dejó la pluma y me miró de nuevo
- Al parecer ha escuchado todo lo que le ha solicitado – me quedo helada ¿me ha escuchado? – Señor Harrison, buenas tardes, ¿acepta lo que la señorita Edevane demanda?
Miro espantada aquel aparato, es un maldito teléfono, ¿cómo no pude darme cuenta de lo que estaba pasando?
- Todo lo que ella desee, acepto – aquella voz me eriza la piel – con excepción de los hijos, eso se queda
Finaliza la llamada y me deja con la boca abierta, no creo que sea un vejestorio
- Debo mencionar que los dos deben contar la misma historia de como se conocieron y como se van a casar en dos semanas
- ¿dos semanas? – ¿Tiene prisa?
- Si dos semanas - eres buena mintiendo -aquí que aquí tienes todo lo que debes saber del señor Harrison, después de la boda se harán sesiones de fotos, el compromiso, donde se ven muy enamorados, incluso irá a uno de tus conciertos para que vea todo tu público que está perdidamente enamorado de ti
Esto será un caos, quiero reírme y a la vez mandarlo a la mierda, no tiene ni la gentileza de presentarse, manda a su abogado
- Ahora señorita Edevane, deberá usar este anillo – es una caja negra, la abro y pongo los ojos como platos
- No puedo aceptarlo, es demasiado – aquel abogado se está burlando de mi
- No hay otro anillo más que ese, así que, debes usarlo
Respiro, frustrada y me entra el ataque de ansiedad, trato de hacer mis ejercicios de respiración para tratar de calmarme, Marianne sigue leyendo y tomando notas, este contrato me llevará a la locura. Saco aquel anillo, que más bien es una roca, es enorme y en forma de gota y me lo coloco en el dedo. A decir verdad, luce muy bien. Tomo mi pluma y firmo todo lo que hay delante de mí.
- Quiero que me manden todo sobre la boda a mi casa, pediré que lleven mis cosas a la casa del señor y esperaré el ansioso día. Marianne no daba crédito que así de fácil hubiese firmado algo de lo cual no estaba muy convencida.
- No se preocupe por los preparativos ya está todo solucionado, mandaremos al diseñador del señor Harrison a su residencia para el vestido de novia; tenga en cuenta que no debe ser vista con nadie más y memorice la historia que se les ha redactado
- ¿Cuándo conoceré a mi futuro marido? – mínimo debo saber como es él
- Lo conocerá hasta el día de la boda, lamento informarle que el señor Harrison se encuentra en un viaje de negocios
Lo que me faltaba, se supone que debo aprenderme todo lo que me han dado “para ser la esposa perfecta”; también revisaré a detalle de este contrato. Sé que Marianne y el señor Daft siguen hablando sobre los detalles de la boda, luna de miel, incluso los días posteriores a la boda.
¿En qué me estoy metiendo?, sigo hojeando el contrato y hay unas cláusulas que me llaman la atención
INFIDELIDAD
El señor Harrison se ha comprometido serle fiel a la señorita Edevane, pero si llegase a cometer adulterio en el matrimonio, se verá obligado a darle el divorcio sin excepción. Puedo idear un plan para que me sea infiel, necesito ser muy cautelosa y crear un gran escándalo. Continúo leyendo PROHIBICIONES
1. Queda prohibido que la señorita Edevane se quite los anillos, debe cumplir el papel de esposa
2. La señorita Edevane se compromete a no ir a fiestas sin que el señor Harrison esté de acuerdo o la acompañe
3. En ningún momento la señorita Edevane cuestionará las decisiones en el matrimonio, solamente aceptará
Estoy horrorizada con lo que estoy leyendo, prácticamente quiere prohibirme todo, es como si fuera una sumisa.
- ¿esto es una broma? – estoy cansada – no seré una sumisa para ese tal Harrison
- No lo será, solo se está asegurando que la imagen de los dos sea perfecta, no queremos escándalos como los que está acostumbrada a hacer - ¿acostumbrada? – eso ya no lo tolero, me levanto y salgo furiosa
Creen que yo provoco estos escándalos, voy directamente al servicio y trato de relajarme, no tengo más escapatoria que volverme a ir; hago una llamada y pido al piloto que esté listo.
Trato de relajarme y cuando salgo me encuentro con Marianne, está muy seria
- Necesito que terminemos esto – le pido
- Debes regresar, por favor
- Quieren controlar mi vida, todos quieren lo mismo – comienzo a perder el control
- Tranquilízate y regresemos No sé por qué termino accediendo y regreso con ella a la sala
- El señor Harrison me ha pedido que le pidamos una disculpa, no era nuestra intención de hacerla sentir mal, ni que se sienta una sumisa. Todo lo contrario, señorita Edevane, solamente quiere lo mejor para usted y desea cuidarla.
- Terminemos con esto – tomo aquella caja y me coloco el anillo
De ahora en adelante ¿Cómo va a ser mi vida?