Estaba tan nerviosa porque iríamos a casa de sus padres, después de la boda nos habían dejado en paz, pero sé que tarde o temprano debo de enfrentarlos, toda la noche traté de no tomarle importancia. No olvido todo lo que me dijo aquella señora. Tampoco se nada de la abuela; mejor, por fin puedo tener unos días de tranquilidad. Estoy lista, solo falta que mi esposo termine su llamada, está demasiado serio, pero en cuanto me ve su gesto se suaviza. He optado por un vestido floreado y sandalias. Llevo un moño alto y mi maquillaje muy discreto - Mantenme informado – finaliza la llamada - estás preciosa - Tú también estás muy guapo – sonríe al ver que llevo puesta aquella pulsera que me dio en la boda Esta vez vamos en el majestuoso Bugatti Divo, no logro controlarme, pe

