Matt estaba de mal humor para el momento en que se detuvo frente a la casa de sus padres, unos cuarenta minutos después de lo que había planeado. Estaba furioso con Courtney, que se había negado a asistir a la cena de su abuelo cuando descubrió que Matt había invitado a Emily. Lo que siguió fue un enfrentamiento, que hizo que Matt se halara el pelo y que la frustración con su hija creciera cada vez más. Finalmente, él le había dicho que iba con ellos, o que la castigaría durante los próximos seis meses. Aunque había ganado la batalla, no estaba del todo seguro de que Courtney no hubiese ganado ya la guerra, pues ella había arrastrado sus pies hasta hacerle doler la mandíbula a Matt por el rechinar de sus dientes. Al llegar a la casa de sus padres, tres cuartas partes de sus hijos se de

