Yanis: “No está dentro, no está en tu mente” escucho su voz interna, me sienta con él en su regazo sin dejar de rodearme con sus brazos, y acaricia mi espalda de la forma que me consuela, desde el nacimiento de mi cabello, siguiendo por mi espina dorsal, yo entierro mi rostro en su cuello ahogando mis gemidos, sofocada, su olor es lo único que puede calmarme y el sonido de su corazón. Son demasiadas cosas, demasiadas emociones. Me toma con más fuerza entre sus brazos hasta que puedo controlar mi voz… estrechándome contra su cuerpo, me hundo en su cuerpo ahogando los gritos en su cuello. “Todo está bien” me consuela en su interior. “ Todo va a estar bien” pero no está ni cerca de la verdad, él no sabe en qué clase de peligro estamos, tal vez ni siquiera se ha dado cuenta de que somo

