No todo el mundo puede tener la suerte de estar con una mujer difícil...
Las mujeres difíciles son como el agua limpia que cae del cielo...
Son brillantes, fuertes, sinceras, poderosas...
Las mujeres difíciles no se conforman.
Puedes ser tan crueles como el mismísimo diablo y tan adorables como el más bello de los ángeles...
Huyen a menudo, se enfadan y a veces gritan sin ningún control, pero siempre te miran a los ojos y no se esconden... SIEMPRE.
Son difíciles porque son inteligentes, mucho, demasiado inteligentes e incontrolables...
Tienen una mirada casi siempre triste... Casi siempre misteriosa... Casi siempre feliz... Casi siempre muchas cosas, ocultando lo que realmente ocurre en su interior.
Saben amar de verdad. Aman duro, aman fuerte y sin ningún límite...
Se entregan en cuerpo y alma a la persona que aman...
Y no se las puede detener cuando aman...
Igual que no puedes detener una tormenta cuando llega.
Estar al lado de este tipo de mujeres es vender tu alma al diablo, significa abrazar a la locura...
Porque con estas mujeres, con esta mujer, mi cielo dejó de estar en oscuridad y aparecieron las luces más brillantes que vi en mi vida.
La amo porque, gracias a ella, descubrí que el amor que siento es como las estrellas que brillan cada noche en el cielo... INFINITO.