Siento que algo me lame la cara y como todavía estoy en uno de mis mejores sueños, creo que es Elsa Pataky y estiro mis labios para besarla. No es hasta que siento que es una lengua lo que me lame y que es completamente real, ahí mi cerebro se despierta y mis ojos se abren para ver quién demonios me está lamiendo. Un pastor alemán que debe de pesar más que yo me mira respirando fuerte y con su lengua babosa fuera, frunzo el ceño limpiando mi cara mojada por su saliva y me levanto del suelo donde estaba durmiendo. ¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿Qué hace un perro en nuestra habitación? ¿Por qué estoy desnudo y con una corbata en la cabeza? ¿Por qué está todo el cuarto hecho una leonera? Y lo más importante, ¿por qué no recuerdo nada de lo que pasó anoche? Lo último que recuerdo es… 5 HORAS A

