(...) Sin ánimos de levantarme logré poner un pie fuera de mi cama, en mi casa y ahora estoy en la facultad poniendo un pie dentro de la cafetería, ya que resulta que el profesor ya ha empezado a distribuir los trabajos antes de llegar, en visto que el reloj dice que he llegado veinte minutos tardes. Edmon me ha mandado un mensaje por w******p diciéndome que nos reuniremos en la cafetería y que no me preocupara por la asistencia, dado que él se encargaría de eso. Mi amado esposo siendo servicial, increíble, me lleno la boca diciendo esposo sin que ayer tuviésemos nuestra noche de bodas porque yo le insistí que fuera por sus cosas y que mañana que es hoy estaría conmigo, ¡en mi habitación! Entrando a la cafetería me dirijo hacia la mesa que está vacía, obvio, ya que está un poco llena l

