Salgo de la oficina de mis padres, ya que ellos han terminado de decirme que me queda poco tiempo para despedirme de la rubia. Que impotencia siento, cómo le diré a ella que se tiene que ir y lo peor de todo es que en unas horas sale de aquí, exactamente no se ha que universidad va. Llegando a la sala le digo a Joel que se vaya a la cafetería para recuperar la cartera y todas las pertenencias de la rubia, dado que mis padres han tomado la decisión de que ella tiene que estar en otra universidad, no en la misma que estaré yo. Sin detenerme le explico cómo serán las cosas de hoy en adelante. Joel comprende que puedo mantenerme firme y no permitirlo, pero eso es como llevar a la rubia al fracaso. Ahora no le estoy pidiendo que me aliente porque nadie lo puede hacer, y tampoco puedo decirl

