Regrese a la empresa luego de una semana, estuve en casa junto a mis padres, que jamás se fueron de mi lado. Pasamos bellos momentos juntos, después de tantos años separados. Al llegar a la empresa, ingreso como cualquier persona normal, ingresando por la puerta de la entrada principal y utilizando el ascensor de uso común. Llegó al último piso y todos saludan con alegría, como si fuera un día festivo. Miro a la entrada de mi oficina y veo una joven muchacha, simple, vestida comúnmente. Su cabello era lacio y largo, de un color claro, sus ojos redondos y azules, usaba flequillo, uno muy prolijo tapando su frente, se veía nerviosa y mordía sus labios, traía una vestimenta simple, un vestido azul marino, cuello bote y largo hasta las rodillas y nos pequeños zapatos de charol oscuros. Me a

