En el primer día de clases, Immanuel Schwarz, fue el último en llegar, unos pocos segundos antes de que sonara el timbre, y se fue directo a la última fila de mesas acomodadas en el fondo del aula. A Schwarz, lo conozco hace muchos años, vive a unas cuantas calles cerca de mi casa, es un chico muy guapo, tiene rasgos muy definidos, se ve tierno con sus ojos color azul, su piel tostada y su pelo desprolijo. Solo que no era un chico para mí. Él era, el típico chico popular, su grupo era grande, se burlaban de todos lo nerds de que se les cruzaba, era la pandilla más grande del instituto, no era un chico muy inteligente, pasaba más tiempo tomando algo en las calles con los amigos, que en una biblioteca leyendo para rendir alguna materia, era del tipo rebelde, con su auto deportivo rojo, le

