Las hermanas Downson Luego de atender la puerta y recibir algunas cosas. Magda empieza a gritar en la entrada, apenas cierra la puerta al cartero. —Maldita pendeja, mosca tonta. Te vooooy a maaataaaar, Almaaaa. Ingresa Magda, en la habitación de su hermana a los gritos, Alma sentada en su cama se voltea con brusquedad, sin entender los gritos de su hermana, que en sus manos trae una carta un caja. —¿Por qué gritas, Magda? —¿Cómo pudiste hacerme eso Alma? —Ya deja de gritarme ¿De qué hablas Magda? —No te hagas, la mosca muerta en la mesa, querida. Tú sabes muy bien a que me refiero–, con toda la rabia que traía encima, lanza a su hermana la carta y la caja en sus pies. —¿Estás loca Magda? Que te sucede, por qué… —...Cállate, Alma. Cierra tú maldita boca ahora y escucha. – Magda cam

