Me desperté sintiéndome embriagado, no bebí nada más que una lata de refresco, talvez dormí poco, o talvez por llorar la, tantas horas. Miro el reloj despertador de la mesita de noche y eran las doce del mediodía, me siento en la cama y mi cabeza da mil vueltas, me viene un leve mareo y mi estómago late, apenas me paró y corro al baño, apenas llegué al inodoro a vomitar; me siento horrible. Abro la ducha y el baño de inunda de vapor inmediatamente, me siento débil y pesado a la vez, me quito la ropa de ayer que aún traigo puesta y me meto bajo el agua. El agua tibia choca en mi nuca y mi cuerpo empieza a relajar, no tengo nada, mi en mente está en blanco, no me vienen recuerdos, ni aromas, siento hambre y náuseas. Cierro mis ojos fuerte unos segundos, espero otros tantos y me empiezo a e

