El recinto militar donde nos tenían cautivos es bastante extraño, ya que visto desde afuera no parece en recinto militar en absoluto, mientras que desde dentro sí que lo parece; vaya lugar tan peculiar. La razón por la que hemos podido escapar es la chica bestia que nos acompaña, la fuerza y agilidad de esta mujer simplemente están fuera de la escala humana y todo aquel que intente imitarla no es más que un necio. A simple vista Shiba no parece diferente de una chica normal, si excluimos el pelaje en sus manos, su cola y sus orejas. Sin embargo, su estructura física no es normal, por como la he visto saltar y moverse, su estructura ósea debe ser muy similar a la de un gato y su cola sirve como timón para mantener bajo control su frenética agilidad. En otras palabras, tiene característic

