PROMETIDA

1475 Words

En cuanto llegamos a España cada uno toma caminos separados para su respectiva casa, en cuanto llego a la mía subo corriendo a mi habitación y me encierro en ella, no quiero que nadie me moleste y sin saber por qué comienzo a llorar hasta quedarme dormida, al día siguiente me levanto un poco tarde dado que es fin de semana y, por lo tanto, no necesito ir a la oficina. Cuando bajo a desayunar me encuentro con Francesca, la tomo por sorpresa y la abrazo por detrás haciendo que pegue un pequeño brinco. —Un día de estos me vas a matar de un susto hija —responde entre mis brazos—. Tenía mucho que no me abrazabas así —, me toma las manos y me mira a los ojos como tratando de adivinar qué es lo que me sucede y es que a decir verdad en estos momentos necesito que alguien me abrace y me diga que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD