Unos días después de que mi bebé salió del hospital estoy en mi habitación junto con Dominique quien en este momento me está ayudando a cambiar a nuestro hijo cuando tocan a mi puerta, les permito entrar y al ver a Dimitri no puedo evitar lanzar un chillido de emoción. —¡Señor Ferrara!, ¿qué hace aquí cuidando de mi hijo y mi mujer? —pregunta Dimitri con una voz tan suave que siento venir el peligro, se me había olvidado contarle que Dominique ya sabe la verdad, este por su parte lo mira frunciendo el ceño. —Ya sabe la verdad Dimitri —me apresuró a contestar antes de que comiencen una pelea, Dimitri se acerca hasta mí y me da un beso en la cabeza. —¿Cómo te has sentido hermosa? Lamento haber tardado tanto en venir, sabes que tenía muchos pendientes —tomo su mano y la acuno entre las m

